Hoy queremos hablarte de los acumuladores, unas herramientas que nos pueden ayudar a aprovechar al máximo la energía solar, incluso cuando no existan condiciones de clima propicias para ello.

De hecho, cuando no existe la suficiente radiación solar, está claro que será más complicado llegar a los niveles de energía que buscamos, y por lo tanto esto puede llegar a ser un problema en regiones en las que el sol no brilla tanto como en otras.


¿Cómo funciona un acumulador?

Sencillamente, son dispositivos que permiten almacenar la energía eléctrica que generan los paneles fotovoltaicos para usarla en otro momento. También se llaman baterías, porque como en el caso de la que usamos por ejemplo en los móviles, se recarga y permite que se use el dispositivo sin estar conectado a la fuente que genera la energía.

Estos acumuladores están fabricados fundamentalmente en plomo ácido o en sistemas de ión litio, y tienen un gran capacidad. De hecho, son capaces de almacenar una gran cantidad de energía, que además, pueden suministrar en cualquier momento y bajo determinadas condiciones.


¿Qué nos llama la atención de los acumuladores?

En primer lugar, su capacidad, que se expresa en amperios/hora (Ah). Esta capacidad va a variar con respecto a la temperatura, y es directamente proporcional. Así, a medida que aumenta la temperatura del sistema aumenta su capacidad, y viceversa.

La tensión de los acumuladores suele estar entre los 2 y los 12 voltios. También se puede trabajar con otros valores, pero para ello es necesario realizar las interconexiones serie- paralelo oportunas.


Consejos para mantener en perfecto estado los acumuladores

Para conseguir una vida útil más dilatada, lo ideal es que las baterías o acumuladores no se descarguen nunca por completo. Cuando ya se ha descargado, a esa cantidad de falta de energía la conocemos como profundidad de descarga, y cuando menos profundos sean los procesos de descarga, mayor vida útil va a tener el acumulador.

Por eso, te recomendamos que estés atento para ajustar los parámetros y así tener acumuladores para tiempo. Por cierto, antes de terminar queremos darte un consejo de seguridad: como están fabricados con metales o componentes ácidos, es necesario elegir una ubicación con ventilación para que no se formen atmósferas peligrosas. Además, su instalación tiene que hacerse con precaución, ya que puede haber riesgo de explosión si están cerca de instalaciones eléctricas. Por eso, te recomendamos que elijas un lugar correcto, lejos de puntos de electricidad, y con salida al exterior, para que los posibles gases que se formen no se acumulen y se pueda trabajar en la zona sin peligros.

¿Qué te ha parecido esta información? ¿Habías pensado alguna vez en acumular la energía para utilizarla cuando más la necesites? Como ves, la energía solar es una opción barata que además puede utilizarse tanto para el hogar como para un negocio en el momento que se necesite, por eso los acumuladores son un elemento muy utilizado en instalaciones de este tipo, que permiten aprovechar al máximo la energía del sol.

 

Guía de energía fotovoltaica