Los andamios y la rehabilitación energética

La rehabilitación de fachadas es una solución que permite mejorar el edificio a nivel estético, pero además aporta una solución de reducción del consumo energético, mejor confort acústico y mayor seguridad.

 

Condicionantes de seguridad en rehabilitación de fachadas

La rehabilitación de fachadas, al realizarse en altura, requiere habitualmente la instalación de andamios, para poder acceder de forma sencilla y segura a todas las zonas donde se va a llevar a cabo la actuación. Por su tipología y dificultad de montaje supone una parte importante del presupuesto total de ejecución de la obra de rehabilitación, siendo clave el llevar a cabo una elección e instalación que reduzca los costes y garantice la seguridad y salud de los trabajadores. Para la instalación se exigen además unas labores de gestión administrativa que han de seguirse de forma puntual. La instalación, con las fases de montaje y desmontaje, requiere un seguimiento detallado. Por sus implicaciones en la seguridad y salud, tanto para los trabajadores como para personas que puedan circular por las zonas de influencia, se deben contemplar y seguir todas las indicaciones y requerimientos en este campo, que se regulan en Real Decreto 1627/1997, de 24 de octubre, por el que se establecen disposiciones mínimas de seguridad y de salud en las obras de construcción.

 

Andamios y normativa

La definición formal de un andamio es una estructura, de tipo tubular, con capacidad de instalación modular, y que se puede usar como lugar de trabajo, de paso o de protección, de forma temporal y segura. En el caso de que la altura de montaje sea superior a los 6 metros, se deberán usar andamios que cuenten con certificación de producto. Esta altura es superada prácticamente en cualquier actuación de rehabilitación de fachadas. La normativa que regula las características técnicas que deben de cumplir los andamios son las normas UNE-EN 12810 y UNE-EN 12811.

 

Elección del tipo de andamio

A la hora de determinar el andamio requerido para la rehabilitación de la fachada, es clave la anchura que se requiere en la zona o plataforma de trabajo. La actividad de rehabilitación a llevar a cabo determinará este aspecto, siendo además clave si se requiere almacenar cargas en esa plataforma. En función de estas características existen seis clases de andamios.

  1. Andamios clase 1: adecuados para trabajos sin almacenaje de material
  2. Andamios clase 2: utilizados para trabajos de limpieza, pintura, revestimiento que no exijan grandes acopios
  3. Andamios clase 3: adecuados para trabajos de limpieza, pintura, revestimiento que no exijan grandes acopios
  4. Andamios clase 4: usados para trabajos de albañilería que precisen acopios y cargas considerables
  5. Andamios clase 5: usados para trabajos de albañilería que precisen acopios y cargas considerables. Se diferencian de los de clase 4 por los mayores requerimientos de carga.
  6. Andamios clase 6: para trabajos difíciles de albañilería o de piedra natural con grandes acopios.

Para cada clase de andamio se eligen las plataformas de trabajo, en función de los requerimientos mecánicos que deben presentar. El requisito más importante es la capacidad portante o capacidad de carga que son capaces de soportar. Esta carga se mide tanto a nivel puntual (concentrada en un punto) como por carga por m2 de plataforma.

En función de la clase de andamio los requerimientos son:

  • clase 1: cargas uniformes de 75 kg/m2 y 150 kg de carga puntual
  • clase 2: cargas uniformes de 150 kg/m2 y 150 kg de carga puntual
  • clase 3: cargas uniformes de 3,200 kg/m2 y 150 kg de carga puntual
  • clase 4: cargas uniformes de 300 kg/m2 y 300 kg de forma puntual
  • clase 5: cargas uniformes de 450 kg/m2 y 300 kg de manera puntual
  • clase 6: cargas uniformes de 600 kg/m2 y 300 kg de manera puntual

 

Normativa técnica de prevención

Siguiendo esta clasificación y acorde a la Norma Técnica de Prevención (NTP) nº 669 del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, los trabajos que requieran andamios de clases 1, 2 y 3 usarán plataformas de como mínimo 60 cm de anchura, y para el resto de trabajos, la anchura ha de ser mayor o igual a 90 cm. Las NTP’s 1015 y 1016 regulan los requerimientos y necesidades de los elementos del andamio y las gestiones para la instalación.



Manual de eficiencia energética en Rehabilitación de edificios