A pesar de celebrarse en el país más contaminante del mundo el gobierno chino ha prometido reducir sus emisiones hasta el límite permitido; pueden ser un modelo de eficiencia energética.

Resulta curioso el hecho de que sea uno de los países del mundo con mayor volumen de contaminación el que vaya a albergar las que ya se conocen como las “Olimpiadas verdes”. Sin embargo, China se ha comprometido con el medio ambiente, y los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 prometen ser un ejemplo de sostenibilidad y eficiencia energética.

El Gobierno chino pretende dar un lavado de cara a su imagen de país contaminado y contaminante, y ha invertido 17.000 millones de dólares en reducir sus índices de polución y las más de 200 medidas puestas en marcha han hecho que el próximo 8 de agosto la capital del país más poblado del mundo pueda recibir al mundo con un espíritu más verde.

Hasta 50.000 toneladas de emisiones se pretenden reducir a través de acciones como el traslado de industrias cercanas a la Villa Olímpica a ubicaciones más lejanas, la prohibición de la circulación de hasta un millón de coches, el paro en la construcción dos semanas antes y durante la celebración de los juegos o el cambio del billete de papel del Metro por el magnético.

El próximo 8 de agosto a las 8 de la tarde los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 darán comienzo en una ceremonia, seguramente espectacular, en el Estadio Olímpico de Beijing, también conocido como el Nido de aves por su sorprendente arquitectura.

Durante 26 días se celebrarán 302 competiciones de 28 deportes distintos y 16.000 deportistas participarán en la mayor competición deportiva del mundo que este año, además, será la más eficiente. 

 

El Cubo de agua, 100% eficiente

Alcanzar la máxima eficiencia energética y conseguir que Beijing 2008 sea recordado como el evento deportivo más sostenible y respetuoso con el medio ambiente que se ha celebrado hasta el momento. Ese es el propósito de la capital china para esta edición de los Juegos Olímpicos.

Y si hay un pabellón que ha cumplido a rajatabla estos principios ese es el Centro Acuático de Beijing, también conocido como el Cubo de agua. El pabellón, que acogerá las competiciones de natación, clavados,  natación sincronizada y waterpolo, ha sido diseñado por el estudio de arquitectura australiano PTW y el despacho de ingeniería británico Arup, y su coste, de 110 millones de dólares ha sido financiado íntegramente por Macao, Hong Kong y Taiwán, en un gesto de confraternización.

“Aprovechamiento de la tecnología, eficiencia energética, métodos de reciclaje, ahorro de agua e incorporación de nuevos materiales de construcción”, esas son las bases sobre las que se ha hecho realidad este edificio inigualable que cubrirá 70 mil metros cuadrados y podrá acoger en su interior a 6 mil espectadores.

Durante los cuatro años que ha durado su construcción se han utilizado 6.700 toneladas de acero y 1.300 de varillas. En su resultado final, su aspecto exterior, que recuerda a las burbujas de agua, está construido con EFTE, un plástico muy manejable que permite la entrada de la luz al interior del edificio y supone un aprovechamiento máximo de la energía solar en una doble función, como iluminación y como sistema para mantener la temperatura adecuada del agua de las piscinas.

Igualmente, y siguiendo criterios eficientes, se han instalado sistemas de recolección de agua de lluvia y un mecanismo que filtra este agua para reutilizarla y hacer óptimo el reciclaje. 

 

El Faro, el Pabellón de las iniciativas ciudadanas

Tanto por su planteamiento de albergar a organizaciones de la sociedad civil como por su arquitectura apoyada en la eficiencia, se trata una novedad absoluta.

El Faro, Pabellón de iniciativas ciudadanas, no sólo será innovador porqué por primera vez se ofrece la posibilidad a las organizaciones de la sociedad civil de participar activamente en la Expo organizando y gestionando su espacio, sino porqué además, su apariencia arquitectónica, apoyada en los criterios de la eficiencia energética, lo convierten en una iniciativa única en el mundo.

Diseñado por el arquitecto Ricardo Higueras con la colaboración de la Fundación Ecología y Desarrollo, el pabellón tiene la apariencia de un cántaro cerámico tradicional que ocupará unos 1.600 metros cuadrados y se integrará con la vegetación de los meandros del Soto de Ranillas.

El Faro se está construyendo en tres materiales orgánicos, paja, barro y madera certificada. Tres elementos que mantienen el carbono retenido e impiden su expulsión a la atmósfera.

Además, tanto la paja como el barro pueden recuperarse en un 90% bien para una nueva construcción, bien para devolverla a la tierra, con el beneficio de que la materia orgánica supone mayor fertilidad para los suelos, más retención de humedad y como consecuencia de ello mejores cosechas.

Y no sólo en su construcción es eficiente El Faro, el edificio está planteado para que durante su apertura al público tenga un funcionamiento sostenible. El objetivo es unuso del 0% de energía fósil (carbón, gas natural, petróleo), sustituyéndola por la refrigeración a través de un pozo de agua y creando la ventilación gracias a sistemas naturales.

El Pabellón de la iniciativa ciudadana se presenta como “un espacio que pretende ser una voz reivindicativa en la que se combine el espíritu de denuncia y la presentación de propuestas alternativas”. Por el momento observar paso a paso su proceso de construcción resulta realmente interesante.

 

La Villa Olímpica, confort y eficiencia

“La gente sentirá el resplandor de la cultura china y a la vez experimentará los estilos internacionales más modernos de residencia”, así define el folleto anunciador a la Villa Olímpica construida para albergar a los 16.000 deportistas que participarán en Beijing 2008.

66 hectáreas, 20 edificios de 9 plantas, 22 de 6, y 3 centros para residentes; una pequeña ciudad a pocos kilómetros de la zona de los pabellones deportivos, que ha sido construida prácticamente en su totalidad siguiendo criterios de sostenibilidad y eficiencia energética.

A lo largo de toda la villa paneles solares generarán electricidad;  un total de 7.890.000 kilovatios hora. Y el agua sanitaria se calentará a través de placas solares de 6.000 metros cuadrados conectadas a los sistemas de tuberías que llegan a todas las habitaciones.

Asimismo, se han instalado mecanismos de recolección y reutilización de agua de lluvia y la empresa española Roca, ha colocado en los cuartos de baño sistemas de ahorro de agua.

Sistemas, todo ellos, que pretenden reducir el PM10, partículas en suspensión procedentes del tráfico y la industria, causantes de enfermedades como el asma, problemas cardiovasculares o cáncer de pulmón, así como para hacer del descanso del deportista una estancia más agradable y respetuosa con el medio ambiente.

Después de los Juegos las estancias se pondrán en venta a modo de apartamentos, creando así un barrio residencial de eficiencia energética máxima.

 

Un nido de pájaros de último diseño

El Nido de Aves, así es como se ha bautizado el que quizás sea el pabellón deportivo más espectacular que se ha construido para las olimpiadas de Beijing. Su apariencia externa, que simula ramas enmarañadas formando un nido, resulta tan espectacular que ha sido el lugar elegido para celebrar la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos.

Diseñado por el estudio de arquitectura suizo Herzog y DeMeuron, que ganaron el concurso internacional convocado en 2002, en colaboración con el Instituto de arquitectura y diseño de China, el Estadio Olímpico de Beijing acogerá competiciones de fútbol y atletismo y en sus 258.000 metros cuadrados podrá llegar a  dar cabida a 100.000 personas.

Su compleja construcción, que ha ascendido a 500 millones de dólares, está formada por mallas metálicas que hacen las funciones de las ramas del nido. Además estará cubierto con un almohadillado de etiltetrafluoretileno, un tipo de plástico sostenido por el aire y que cambia de color en función de la iluminación. Una unión de dos elementos que crean en el interior del edificio un ambiente “extrañamente íntimo” como muchos han definido.

Y, si su apariencia exterior es llamativa, su interior tampoco se queda atrás. Parques de bambú, bloques de piedra, pequeños jardines cubiertos decoran el interior del estadio para crear un ambiente que aúna lo más esencial de la naturaleza con lo más futurista de la innovación.

 

Green Cross apuesta por el deporte sostenible

En junio de 1992 Naciones Unidas celebró la Cumbre de Río de Janeiro denominada Cumbre de la Tierra, un acto que reunió a 172 países con la presencia paralela de 2.400 representantes de organizaciones no gubernamentales con un objetivo claro, buscar medidas y soluciones a los problemas del medio ambiente y fomentar el desarrollo sostenible en todos los sectores de la sociedad.

Durante la Cumbre, el ex mandatario ruso Mijail Gorvachov, ante la disyuntiva que se planteaba entre poderes públicos y económicos y ong’s, que si bien buscaban objetivos comunes, lo hacían con estrategias distintas, propuso la creación de un organismo que acercase las posiciones de ambas.

Fue así como nació la Asociación Green Cross, “por una parte como medio de acercamiento entre dos mundos que dicen lo mismo pero con distinto lenguaje y por otra, para constatar el hecho de que la degradación social y la degradación natural muchas veces van de la mano y debido a ello hacer todo lo posible para minimizar los daños”, explica Alberto Fraguas, Director ejecutivo de Green Cross España.

Agua, energía, biodiversidad, cooperación, integración, muchos son los ámbitos sobre los que Green Cross trabaja y uno de ellos es el deporte sostenible.

¿Qué tienen que ver el deporte y la sostenibilidad? Alberto Fraguas responde, “Si hablamos de que el deporte fomenta la calidad de vida, parece que no hay más vuelta de hoja que si no hay calidad ambiental, no hay calidad de vida. La relación entre deporte y medio ambiente es íntima, tan es así, que el Olimpismo se asienta sobre tres pilares; el deporte, la cultura pero también sobre el respeto sobre el medio ambiente”.

si bien el medio ambiente es necesario para practicar deporte en condiciones ambientales óptimas, también este debe de asumir medidas de prevención de daños. “La cantidad de instalaciones deportivas es enorme, tienen una ocupación espacial muy grande y los criterios de racionalidad en la gestión del medio ambiente deben ser evidentemente aplicables; ahorro de agua, eficiencia energética, uso de determinados productos menos contaminantes como abonos o pesticidas, etc.”, explica Fraguas.

“Por otro lado – añade Alberto- no se puede olvidar la capacidad de convocatoria de los deportistas y lo que puede suponer que las figuras del deporte pudieran ser altavoz para fomentar la eficiencia energética y la sostenibilidad”.

Respondiendo a la pregunta de cuán eficiente es el deporte español, Fraguas responde con optimismo, “es un tema que está calando cada vez más en la sociedad, Green Cross lanzó la Estrategia Nacional sobre Deporte y Sostenibilidad y siempre hemos ido muy de la mano del Consejo Superior de Deporte, de la Fundación Biodiversidad (Ministerio de Medio Ambiente) y del Comité Olímpico Español. Somos el único país en el que la propia administración del Deporte de la mano de la del Medio Ambiente ha puesto en marcha una iniciativa como esta, aunque nosotros desde Green Cross España fuimos quienes la propusimos”.

Green Cross también participó en la carrera de la Candidatura Olímpica Madrid 2012 y es consciente de la importancia que el cuidado del medio ambiente tiene a la hora de presentar una ciudad a una candidatura olímpica. “Sabemos que China está haciendo un trabajo inmenso por mejorar en esta materia y aunque no se puede pasar de cero a infinito de golpe, medidas como ganar calidad en el aire, crear zonas verdes o reciclar agua, pueden suponer un cambio importante para las ciudades chinas”, explica Fraguas.

Y añade, “este es el acto de mayor impacto mediático en el planeta, la economía que mueve es muy importante y cualquier ciudad está dispuesta a cambiar sus métodos y sistemas por ella y la capital china no tiene mas remedio que dar una buena imagen al resto del mundo y los chinos lo saben muy bien”.