Tarde o temprano, los edificios necesitan una rehabilitación, que puede hacerse con varios métodos, como el revestimiento de fachadas. De hecho, en algunos casos se hace necesario, ya que se pueden producir desprendimientos o caídas de elementos que comprometen la seguridad.

 

¿Qué sistemas se utilizan en el revestimiento de fachadas?

Tradicionalmente se usaban materiales y tratamientos basados en cemento o pintura y en enfoscados monocapa a los que se añadían diferentes acabados, pero el sector ha ido evolucionando e introduciendo nuevas técnicas. Hoy, además, se busca reforzar la resistencia y mejorar las propiedades de los acabados para así aprovechar las mejoras térmicas de los cerramientos y aumentar la eficiencia energética.

 

Los sistemas más utilizados en el revestimiento de fachadas

revestimiento de fachadas

  • Fachadas ventiladas: Se coloca un cerramiento exterior completo formado por una hoja interior, un elemento aislante y una hoja interior no estanca. Se sujetan mediante una estructura de metal de aluminio o acero inoxidable, de esta forma se mejoran las propiedades térmicas del edificio gracias a la ventilación, y sirve tanto para verano como para invierno. De hecho, para la cubierta exterior se pueden utilizar varios materiales y aplicarse muchas técnicas diferentes de construcción, con acabados en piedra, madera o cerámica, por ejemplo.

  • Sistemas SATE: Conocidos como de aislamiento térmico por el exterior. Se colocan sobre la fachada exterior planchas de materiales aislantes térmicos, que se adhieren al cerramiento del perímetro a través de adhesivos o sistemas mecánicos. Se puede utilizar poliestireno, corcho blanco o láminas de lana mineral. Sobre ellos se pueden hacer tratamientos superficiales, de forma directa o a través de diferentes materiales.

  • Enfoscados monocapa: Formados por un mortero predosificado industrialmente y fabricado a base de cemento, aditivos con una configuración determinada, áridos, fibras y agua. Se coloca con diferentes métodos, y puede llegar a alcanzar un grosor de unos 15 mm, dándole el color que se desee.

  • Mortero de cemento: Es uno de los elementos que más se utilizaba tradicionalmente, ya que tiene una relación calidad precio insuperable. Son acabados con gran durabilidad, pero que se pueden llegar a agrietar y desconchar con el paso del tiempo, por eso hay que tener muy en cuenta estos factores. Una vez que se aplica, es necesario dar un tratamiento en la superficie, normalmente a base de pintura, para darle un acabado más estético.

  • Poliuretano proyectado: Se trata de un plástico que tiene excelentes propiedades térmicas y acústicas, y que no solo impermeabiliza las fachadas, sino que también permite su respiración. Además, presenta un buen nivel de acabado que lo hace recomendable para cerramientos exteriores. De hecho, se usa casi en exclusiva para tratar medianas a la intemperie después de derribos.

 

¿Qué te ha parecido este resumen de los principales sistemas de revestimiento de fachadas? ¿Cuál crees que se adapta mejor a tu proyecto? Recuerda que debes tener en cuenta diferentes factores para elegir el que mejor se adapta a lo que buscas, como la impermeabilidad, el acabado, si buscas algo más estético o la calidad precio, que también es muy importante en estos casos.

 

Manual de eficiencia energética en Rehabilitación de edificios