¿Te has planteado alguna vez cuál es el mejor sistema de iluminación para un centro docente? Este tipo de negocio tiene peculiaridades que necesitan ser estudiadas para dar el máximo confort a estudiantes y profesores, por eso hoy queremos hablarte de un elemento muy importante: el sistema de iluminación.

 

¿Cómo tiene que ser el sistema de iluminación de un centro docente?

Debe ofrecer un entorno visual perfecto y adecuado a las actividades que se desarrollen en él. Date cuenta de que la iluminación es uno de los principales gastos de este tipo de negocios, sobre todo en aquellos que tienen un horario más amplio. Por eso, intentar reducir el consumo de iluminación puede ser muy importante para conseguir la eficiencia energética del centro. ¿Quieres algunos consejos para conseguirlo?

 

Trucos para reducir el consumo del sistema de iluminación

Utiliza iluminación eficiente, es decir, bombillas de alto rendimiento y equipos de bajo consumo. También tienes a tu disposición lámparas de alta eficiencia luminosa (lumen/watio) y sistemas de regulación y control para conseguir la luz adecuada. Los principales tipos de lámparas que se usan en los sistemas de iluminación de los centros docentes son fluorescentes para interiores, de vapor de mercurio, halogenuros metálicos para alumbrado exterior y LED para interior y exterior.

 

Principales ventajas de los tipos de bombillas

A continuación te ofrecemos un resumen de las ventajas que las bombillas de este tipo tienen para la eficiencia energética de tu centro.

  • LED: Consume hasta un 80% menos que las bombillas incandescentes tradicionales y halógenas y hasta un 65% menos que los tubos fluorescentes. También se ahorra en reposición y mantenimiento, porque tienen una vida útil de hasta 50.000 horas en iluminación interior y 100.000 horas en iluminación exterior.
  • Lámparas fluorescentes: Disponen de una alta eficacia luminosa (60 lum/W – 100 lum/W), una reproducción cromática muy buena o excelente, colores diferentes de luz para elegir, y duran mucho (aprox. 10.000 horas). Además, adquirirlas es muy barato. Sin embargo, también tienen algunas desventajas, ya que requieren un equipo auxiliar, ya que si no se usan equipos electrónicos, puede dar lugar a problemas de retardo y parpadeos. Además, si se suelen apagar y encender con frecuencia se puede llegar a acortar la vida de la lámpara.
  • Lámparas de halogenuros metálicos: Su principal ventaja es una alta eficacia luminosa (75 lum/W – 95 lum/W), que tienen una buena reproducción cromática (Ra > 80), gran duración (hasta 15.000 horas), mantenerlas es muy barato y consumen muy poco, pero tienen un precio elevado, necesitan un equipo auxiliar y tienen un tiempo largo de encendido.

 

Cómo mejorar el sistema de iluminación del centro

Vamos a hablarte de algunas medidas sencillas y baratas que pueden suponer un importante ahorro en la factura:

  • Sustituye los sistemas tradicionales de reactancia-cebador-condensador por balastos electrónicos para ahorros de energía superiores al 25%.
  • Cambia los fluorescentes de 38 mm de diámetro por lámparas de 26 mm, porque puedes conseguir un  ahorro energético de hasta un 10%.
  • Sustituye las lámparas incandescentes por lámparas de bajo consumo o LED, que pueden disminuir el gasto energético hasta en un 80% del consumo medio de una lámpara incandescente normal.
  • Cambia las lámparas de vapor de mercurio por otras de vapor de sodio a alta presión.
  • Instala superficies reflectoras para direccionar e incrementar la iluminación y así conseguir mejores resultados.
  • Sectoriza la instalación del sistema de iluminación para poner interruptores de control independiente de grupos de lámparas.
  • Para el iluminado exterior, usa relojes astronómicos y células fotoeléctricas, así podrás ajustar el apagado y encendido a horas determinadas.
  • En zonas en las que no se usa la luz con frecuencia, como aseos, vestuarios o almacenes, puedes instalar interruptores con temporizador.

 

¿Qué te han parecido estos consejos para aprovechar al máximo el sistema de iluminación de un centro docente?

 

Estrategias para mejorar la eficiencia energética en los centros