La energía más barata es la que no se consume. Ha empezado la cuenta atrás para alcanzar el objetivo europeo de un 20% de eficiencia energética para 2020. Si nada cambia en los próximos años, la UE solo conseguirá llegar a la mitad de ese objetivo, lo que amenaza nuestra competitividad, nuestra lucha en favor de la reducción de las emisiones de CO2 y nuestra seguridad de abastecimiento.
La Comisión Europea propone una nueva serie de medidas en favor de una mayor eficiencia energética a fin de subsanar este problema y volver a encarrilar los esfuerzos de la Unión. Esta propuesta de nueva directiva presenta medidas dirigidas a intensificar los esfuerzos de los Estados miembros por un uso más eficiente de la energía en todos los eslabones de la cadena energética, desde la transformación de la energía y su distribución hasta su consumo final.
En 2007, la Unión Europea presentó la directiva que obliga a reducir un 20% las emisiones de CO2 y el consumo de energía y a tener el 20% de renovables en 2020. Sin embargo, cuatro años después, apenas se ha avanzado en este ahorro de energía.
Günther Oettinger, Comisario europeo de Energía, ha declarado lo siguiente: «Nuestro propósito es aumentar la eficiencia de la manera en que usamos la energía en nuestra vida cotidiana y ayudar a los ciudadanos, los poderes públicos y la industria a gestionar mejor su consumo de energía, lo que debe traducirse también en facturas energéticas más bajas. También representa un importante potencial de nuevos puestos de trabajo en toda la UE».
En suma, la Comisión propone medidas simples, aunque ambiciosas:
Antecedentes
La propuesta de la Comisión responde a los llamamientos del Consejo Europeo (4 de febrero de 2011), el Consejo de Energía (10 de junio de 2011) y el Parlamento Europeo a favor de medidas de cara al objetivo de una reducción del 20% de consumo de energía previsto de la UE para 2020. Las últimas estimaciones realizadas por la Comisión, teniendo en cuenta los objetivos nacionales en materia de eficiencia energética para 2020 que los Estados miembros se han fijado en el marco de la estrategia Europa 2020, indican que la UE sigue distando de poder conseguir ese objetivo.
Para solucionarlo, la Comisión Europea presentó en primer lugar, el 8 de marzo de 2011, un nuevo Plan de Eficiencia Energética en el que proponía una serie de medidas de eficiencia energética aplicables a todos los sectores económicos para conseguir más ahorros de energía. Tanto el Consejo de Energía como el Parlamento Europeo han acogido muy favorablemente este plan.
La Comisión presentó una propuesta legislativa de Directiva sobre la eficiencia energética que hace vinculantes muchas de las medidas fundamentales propuestas en su Plan de Eficiencia Energética. Se basa en las Directivas sobre la cogeneración y los servicios energéticos1 vigentes y las combina en un instrumento jurídico global sobre la eficiencia energética en el abastecimiento energético y en el consumo final de energía.
La Directiva también prevé que la Comisión lleve a cabo en 2014 una evaluación de los progresos registrados de cara al objetivo de la UE de conseguir un 20% de eficiencia energética para 2020 y, de resultar necesario, que presente una nueva propuesta legislativa que fije objetivos nacionales obligatorios en materia de eficiencia energética.