Aislamiento térmico de fachadas y normativas de eficiencia

revestimiento de fachadas Rehabilitación y Confort

Existen normativas que imponen los diferentes organismos internacionales para reducir los consumos energéticos y minimizar las emisiones de gases contaminantes, y que en gran medida han sido ratificados por nuestro país y los estados miembros de la Unión Europea.

Estas normativas obligan, en muchos casos, a conseguir edificios con un bajo consumo energético.  

Así, cada reglamento, normativa o directiva establece los valores máximos, medios o mínimos de transmitancias térmicas (W/m2K) y de la conductividad térmica (W/m K) para cada elemento del edificio, incluyendo muros, tejados y soleras, cerramientos de sótanos, carpinterías de ventanas y sus vidrios, puentes térmicos, etc. 

 

Una buena excusa para mejorar 

Bajo estas premisas, las viviendas que se van a construir en los próximos años y las que se reformen van a incrementar su aislamiento térmico de fachadas y reducir las necesidades de climatización, sobre todo en el uso de combustibles con carbono. Incluso se llegará a una autogeneración de recursos para su funcionamiento. 

 

Los aislamientos térmicos: Lo que tienes que saber

Este tipo de aislamientos buscan precisamente conseguir estos objetivos de mejora. Cada material elegido tiene un poder aislante distinto, desde el tradicional yeso o mortero al ladrillo y elementos cerámicos. También podemos encontrarnos minerales de vidrio o roca y espumas plásticas de gran eficacia y que se consideran aislantes de alto nivel. 

 

El aislamiento térmico fachadas 

Este aislamiento cumple una doble función en el lugar en el que se coloque. En invierno, cuando la temperatura exterior es baja, evita que el calor de la vivienda se escape y por lo tanto aumenta el confort. En verano, en cambio, evita que la temperatura exterior penetre en el habitáculo. 

Estos sistemas funcionan teniendo en cuenta una premisa básica: lo que realmente se transmite no es el frío, sino el calor. Por lo tanto, lo que se busca en verano es la ausencia de calor y lo que se busca en invierno es que este no se escape. 

Esta labor de aislamiento fachadas debe conseguirse permitiendo que las paredes y cerramientos respiren y que el vapor de agua pueda circular por ellos para evitar las condensaciones y el moho. 

 

Sistemas integrales de aislamiento fachadas

Si combinamos correctamente aislantes térmicos, acústicos, sistemas de fijación mediante adhesivos y elementos mecánicos, materiales de nivelación y homogeneización y acabados superficiales podemos lograr todos estos beneficios:: 

  • Mejorar la eficiencia energética del edificio. 
  • Conseguir una mayor calificación. 
  • Mejorar la comodidad interior de las estancias.  
  • Incrementar la percepción exterior del edificio, lo que hace que se revalorice la propiedad inmobiliaria. 

¿Conocías todas estas ventajas del aislamiento fachadas? 

 

Manual de eficiencia energética en Rehabilitación de edificios