Coches con GLP o GNV: ¿cúal es la mejor opción?

Coches con glp Movilidad sostenible

Los distintos medios de transporte por carretera, de personas y de mercancías, de uso privado o público, utilizan de forma mayoritaria como combustibles productos derivados del petroleo en forma líquida. Gasolinas de distinto octanaje y gasóleo han sido los combustibles más comunes en las últimas décadas.

Este uso ha sido también una de las fuentes principales de emisiones contaminantes a la atmósfera que ha ocasionado fenómenos como el efecto invernadero o los cambios medioambientales que se están produciendo en nuestros días.

Otros combustibles o vectores energéticos buscan su espacio en el mercado. Los coches eléctricos, vehículos con celdas de hidrógeno, motores de combustión interna que utilizan combustibles derivados del la biomasa con distintos procesos de transformación intentan, por una parte, reducir las emisiones contaminantes a la atmósfera, por otra, abaratar los costes por kilómetro recorrido y, además, contribuir a disminuir la dependencia del petroleo de nuestro país.

Entre las alternativas más viables de convertirse en combustibles de gran consumo se encuentran los Gases Licuados del Petroleo, GLP, y el Gas Natural Vehicular, también conocido como GNV.

El GLP, también conocido comercialmente como autogás, es una mezcla de diversos combustibles, fundamentalmente butano y propano, derivados del petroleo. Es un combustible mas económico que las tradicionales gasolinas y gasóleos y que cuenta con un creciente número de puntos de abastecimiento. Los motores de gasolina son fácilmente transformables para aceptar este producto, con lo que se logra un vehículo que acepta los dos tipos de combustible. Además ya hay varios fabricantes que comercializan vehículos de serie preparados para aceptar GLP y gasolina.

El GNV es gas natural comprimido. El mismo producto que utilizan millones de usuarios en sus sistemas de calefacción, en sus cocinas domésticas o industriales pero comprimido a mayor presión que en la que se consume habitualmente. Está compuesto fundamentalmente por gas metano y existen yacimientos distribuidos por todo el planeta. Para almacenarlos de forma eficiente es preciso someterlo a un proceso de sobrepresión alcanzando así en un mínimo volumen cantidades de gas suficientes para dotar de autonomía a los vehículos que lo utilizan. Cuenta con un menor número de estaciones de suministro ya que su uso comercial ha comenzado posteriormente. Aun así ya existen vehículos comerciales adaptados para el uso de GNV y gasolina.

Los dos combustibles son más económicos que la gasolina y que el gasóleo, consiguiendo unos precios por kilómetro recorrido muy ajustados. De ahí que los mayores usos de este tipo de motores provienen de flotas y medios de transporte público.

Ambos productos consiguen reducciones de emisiones. Respecto a las gasolinas y gasóleos reducen gran parte del monóxido de carbono, CO, y hasta el 100% de las emisiones de partículas. También son prácticamente insignificantes las emisiones de compuestos con azufre y plomo.

La gran pregunta es cuál de los dos combustibles ganará la batalla.

Los gases licuados del petroleo comenzaron hace tiempo sus política de desarrollo comercial, implantando puntos de abastecimiento en estaciones de servicio por todo el territorio nacional. Se ve afectado por las continuas subidas y bajadas del precio del petroleo y de su volatilidad en cuanto al suministro.

Por contra en gas natural, aun contando con menos presencia en las estaciones de servicio, ya que ha comenzado con posterioridad el despliegue del producto cuenta con tres bazas estratégicas. Las emisiones del GNV son menores y con menor grado de contaminación que las de su competidor directo. Es más económico, por lo que los plazos de amortización son menores.Y, en tercer lugar, tiene un gran potencial de crecimiento para su distribución y expansión que puede convertir al gas natural en el combustible eficiente de referencia.
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