Coches de gas: La mejor elección para algunos sectores

coches de gas Movilidad sostenible

Los coches de gas, o más concretamente, los que utilizan gas natural vehicular o comprimido, conocido como GNV o GNC, no son todavía una alternativa conocida por la gran mayoría de los compradores o prescriptores de vehículos, por lo que no suelen incluirse entre las opciones de compra a pesar de sus ventajas.

El gas, comparado con el resto de los combustibles de origen fósil utilizados en automoción, como la gasolina, el gasóleo o el GLP, es el que presenta unas emisiones a la atmósfera más reducidas, tanto en dióxido y monóxido de carbono, en óxidos de nitrógeno, como en partículas sólidas.

Desde un punto de vista económico también es un producto altamente competitivo, situándose en precios por debajo de los combustibles tradicionales. No hay que dejarse engañar por las frías cifras de los surtidores; hay que tener en cuenta que un kilogramo de GNC tiene la misma cantidad de energía que dos litros de GLP, litro y medio de gasolina o 1,3 litros de gasóleo.

Muchas veces se esgrimen problemas de seguridad en los vehículos a gas.

  • El gas natural, como combustible menos denso que el aire, presenta normalmente pocos problemas en caso de fuga, ya que, es fácilmente eliminable por los sistemas de ventilación y no se producen almacenamientos en las zonas bajas de las estancias.
  • Este combustible presenta una temperatura de ignición muy superior a la gasolina, por lo que, en caso de fuga, es más difícil que se produzca un incendio.

La principal diferencia ante otros combustibles similares es que por su densidad precisa de depósitos de almacenamiento algo mayores y con presiones más altas. Esto no supone especiales problemas ya que, en su fase de diseño, los vehículos son sometidos a las pruebas necesarias para asegurar su seguridad.

Si nos fijamos en el número de puntos de abastecimiento nos encontraremos que existen estaciones de servicio con gas a disposición de los consumidores finales sobre todo en grandes ciudades y en los corredores mediterráneos. Mientras se diversifican los puntos de venta o se introducen mecanismos para el autoabastecimiento a partir de las instalaciones particulares de gas natural este será un factor crítico a la hora de la elección de este tipo de vehículos.

Hay que tener en cuenta, de todas maneras, que los vehículos que utilizan gas son de tecnología bifuel, esto es, cuentan con dos depósitos distintos para gas y para gasolina, lo que permite la utilización de los dos tipos de combustible. Además en flotas de vehículos de distribución o vehículos de empresa es posible la instalación de surtidores particulares, con lo que, para este tipo de usos, están especialmente indicados.

Así, los vehículos de gas son una alternativa especialmente indicada en aquellas situaciones en las que se producen desplazamientos medios alrededor de un punto de partida, como servicios de distribución de paquetería, o distribución local de mercancías. En este tipo de servicios el precio del kilómetro recorrido es muy competitivo frente a otros combustibles. Teniendo en cuenta que, además, siempre contaremos con autonomía ya que el vehículo contará con otro combustible alternativo, presentando una clara ventaja frente a otros vehículos eficientes como los eléctricos.

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