Cómo secarse las manos de forma ecológica

Eficiencia energética

Usar toallas de papel o secado eléctrico en los baños públicos se ha convertido en una cuestión más importante de lo que pueda parecer. El secador parece ser la opción más ecológica, mientras que las toallas el más higiénico. Lavarse las manos no es una simple tarea cotidiana, y menos si lo haces en un baño público. Si alguna vez has dudado entre secarte las manos con toallitas de papel o emplear el secador eléctrico, deberías conocer las implicaciones medioambientales de cada una de estas opciones.

Aunque está claro que el tiempo que una persona se pasa con las manos debajo del secador es variable, al igual que también lo es el número de toallitas que se puede llegar a utilizar, la consultora Environmental Resources Management ha elaborado un estudio sobre cuál es la opción más ecológica. De este modo, la comparativa se ha realizado tomando como media la utilización de dos toallitas de papel o 30 segundos de secador.

Por una parte, resulta evidente que la fabricación de un secador es mucho más compleja y requiere de un mayor número de materiales que unas toallas de papel. Sin embargo, el estudio de la consultora explica que los secadores son la opción más ecológica, y esto se debe, fundamentalmente, a la electricidad que el aparato necesita.

De este modo, el informe concluye que, después de analizar 130.000 usos de estos dos sistemas de secado, el secador habría generado un total de 1,6 toneladas de CO2, mientras que las toallitas generarían 4, 6 toneladas. Además, el ahorro energético del secador se podría ver aumentado todavía más si la electricidad procede de fuentes renovables.

El principal problema de las toallas higiénicas es que, al contrario que ocurre con el papel o el cartón, estos productos higiénicos no se pueden reciclar, terminando en un vertedero y desaprovechando esta gran oportunidad medioambiental.

Los defensores del papel se basan, por lo tanto, en el número de bacterias  que se encuentran en las manos antes y después de secarlas. Según la multinacional sueca SCA Higiene Productos, el sistema de secado más tradicional cuenta con la higiene a su favor ya que los secadores además de presentar un número mucho mayor de bacterias las expulsan hasta a 2 metros de distancia.

En esta batalla entre secadores versus toallas, ha nacido un nuevo producto que ha revolucionado el mercado. Se trata del secador Dyson Airblade, cuyo funcionamiento consiste en introducir las manos en una ranura por la que sopla aire frío. Solamente se necesitan 10 segundos para que las manos se sequen y al no utilizar aire caliente consume hasta un 80% de energía menos que los secadores antiguos.

Aunque por el momento el precio es elevado y su uso es recomendado solamente para  grandes superficies como hoteles y restaurantes, lo cierto es que el nuevo secador ecológico también elimina hasta el 99% de las bacterias. Además, está certificado por la Fundación Dermatológica Británica y ha sido nominado como producto innovador en la revista Muy Interesante.

Sin embargo, el cliente es siempre el que tiene la última palabra. Y para conocer las preferencias del usuario, Intermetra ha elaborado una encuesta sobre el modo favorito de la población para secarse las manos. El 63% de los usuarios de baños públicos confesó que prefieren las tradicionales toallas de papel, mientras que sólo un 28% dice preferir los secadores de aire. El principal motivo es que para los encuestados, la higiene es una absoluta prioridad.