Copenhagen Towers; lujo y respeto medioambiental

Eficiencia energética

Catalogado por el programa Green Building de la Unión Europea como una de las construcciones más ecológicas del mundo, el complejo Copenhagen Towers es un ejemplo de cómo lujo, confort y respeto medioambiental se pueden unir y dar muy buenos resultados.

Imaginemos el consumo de un hotel; servicio de lavandería, cocina, mantenimiento de las habitaciones…Imaginemos ahora el consumo de unas grandes oficinas; ordenadores, luces siempre encendidas, consumo de papel desmesurado…Imaginemos ahora que unimos en un mismo edificio un hotel y unas grandes oficinas. Es de esperar que el consumo energético se dispare por mil y que el impacto medioambiental pueda llegar a ser exagerado.

Sin embargo, en el complejo Copenhagen Towers no es así. Formado por dos grandes torres unidas en un único edificio que albergan un hotel de cuatro estrellas con 376 habitaciones, de las que 4 son suites de lujo, oficinas para grandes empresas, salas de congresos, restaurantes y un parking, es fácil pensar que las facturas energéticas pueden llegar a ser interminables y la huella en el planeta muy profunda. Pero no es así.

De momento sólo el Ala Sur del complejo está en funcionamiento; mientras que  la torre sur, donde se ubica el hotel Crowne Plaza Conpenhage, se abrió a finales del 2009, fue en abril de este año cuando se inauguraron la zona de oficinas en las que trabajarán todos los empleados de la Confederación de Industrias danesas. Sin embargo, y aunque  habrá que esperar poco tiempo para ver el Ala Norte acabada, el Copenhagen Towers ya ha demostrado al mundo cómo se pueden hacer bien las cosas.

Este complejo fue diseñado para dar cabida a grandes reuniones internacionales y como lugar de descanso para los turistas de la capital danesa, pero también como un proyecto capaz de convertirse en un modelo de respeto por el medio ambiente. Tal es así que se trata de una construcción neutra en emisiones de CO2, es decir, todas las actividades que en él se desarrollan, se consiguen sin emitir ningún aire residual.

Y así lo certifica el programa Green Building, un proyecto promovido por la Unión Europea que nació en 2005 y pretende “dar reconocimiento público, a nivel nacional y europeo, a organizaciones propietarias de edificios no residenciales que estén dipuestas a implementar medidas que repercutan en ahorros sustanciales de energías en sus edificios”

Y para conseguirlo se han tenido en cuenta cada uno de los aspectos que puedan generar un gasto energético innecesario o suponer un daño al medio ambientes, e implantado una serie de estrategias sostenible.

En primer lugar, para hacer frente a la cantidad de energía que se consume, se han implementado sistemas de energías renovables. Entre el hotel y las oficinas, toda la fachada está cubierta por paneles solares, convirtiéndose así en el panel solar integrado en un edificio más grande de Europa. Asimismo, un molino de viento ayuda al edificio a obtener el resto de la electricidad que necesita para su correcto funcionamiento.

Además, y porque respetar el medio ambiente es cosa de todos, el pasado mes de abril se puso en marcha una iniciativa mediante la cual el hotel animaba a sus clientes a producir energía mientras que pedaleaban en las bicicletas estáticas de su gimnasio.

En la cocina del restaurante también se vigila el impacto ecológico. Todos los residuos son molidos y almacenados en un tanque de unos 1000 litros, para después ser vaciado en una planta de biogás, que los convertirá en energía. Creando así un ciclo de trabajo que no sólo destruye lo que no se necesita y resulta nocivo, sino que lo convierte en recursos más que necesarios.

Por último, y como no podría ser de otro modo tratándose de un complejo en el que se combina la necesidad de encontrar el esparcimiento para los turistas y de dispersión momentánea para los que allí trabajan, el Copenhagen Towers cuenta con una gran cantidad de espacios verdes.