“El 20% del gasto eléctrico del hogar se debe al consumo del alumbrado”

Iluminación

Francisco de la Portilla, Responsable de Nuevos Negocios y Eficiencia de Philips. Hace más veinte años que trabaja Philips bajo una política concreta de sostenibilidad y eficiencia energética. No sólo de cara a sus clientes, sino que también dentro de su propio negocio. Desde hace años la empresa ha desarrollado y estudiado distintas tecnologías siempre encaminadas hacia la innovación en materia de eficiencia y protocolos de sostenibilidad.

Concretamente, hace un año y medio Philips decidió dar un paso más y creó un departamentos dentro de la empresa encargados exclusivamente de todas aquellas acciones de negocio relacionadas con el medio ambiente y la eficiencia.

Hace más de veinte años que trabaja Philips bajo una política concreta de sostenibilidad y eficiencia energética. No sólo de cara a sus clientes, sino que también dentro de su propio negocio. Desde hace años la empresa ha desarrollado y estudiado distintas tecnologías siempre encaminadas hacia la innovación en materia de eficiencia y protocolos de sostenibilidad.

Concretamente, hace un año y medio Philips decidió dar un paso más y creó un departamentos dentro de la empresa encargados exclusivamente de todas aquellas acciones de negocio relacionadas con el medio ambiente y la eficiencia.

 

E.C.C.: La diferencia entre una bombilla tradicional y una de bajo consumo puede ser abismal, ¿qué ventajas y beneficios supone hacer de la iluminación de un hogar un sistema eficiente?

R: El hogar es una de las bazas donde mayor eficiencia energética se puede conseguir. En nuestro país prácticamente el 100% de los hogares son ineficientes y no se dan cuenta del ahorro tanto económico como energético que se puede alcanzar.

Podemos expresarlo con datos concretos; de la factura de electricidad que recibimos todos los meses, la media mundial del consumo de alumbrado supone un 20% del gasto. Es decir, por cada 100 euros que se gastan, 20 vienen por la luz.

La gente no sé da cuenta de que seguimos utilizando una tecnología que se creo hace 100 años y es tan fácil como desenroscar una bombilla para enroscar otra y con sólo ese paso podemos ahorrar casi el 80%.

E.C.C.: Mucha gente tiene la falsa creencia de que las bombillas de bajo consumo dan menos luz, además del ahorro y la eficiencia energética, ¿qué diferencia hay entre  unas de otras?

R: Cuando se enciende una lámpara incandescente el 95% de la energía se van en calor mientras que sólo el 5% es luz. En una bombilla de bajo consumo toda la energía se destina a iluminar.

Puede dar la sensación de que la bombilla tradicional da más luz, pues en el 90% de los casos no tienen el cristal mateado y el destello hace que el impacto sea mayor. Sin embargo las dos emiten el mismo flujo de lúmenes, la medida con la que se mide la luz. No se trata de mirar hacía la bombilla, sino hacia el punto que ilumina.

Sin embargo, si que puede darse la situación de que una bombilla de bajo consumo no ilumine lo suficiente…

Hasta hace poco la única alternativa a las lámparas tradicionales en materia de eficiencia energética eran las de bajo consumo, sin embargo muchas veces al consumidor final no le interesaba, pues por ejemplo, para iluminar un cuadro en un salón la luz no era la que buscaba.

En Philips buscamos alternativas a estas situaciones. Por ejemplo hemos creado una nueva tecnología para lámparas halógenas que ahorra un 50% de energía. Menos que las de bajo consumo normal, que sigue siendo eficiente pero emite una luz más intensa con un rendimiento para los colores muy importante.

E.C.C.: Una de las iniciativas de Philips ha sido la gama de productos Bandera Verde, ¿en qué consisten exactamente?

Los productos Bandera Verde se crearon con la expectativa de que fueran alternativas mucho mejor de las que ya se conocían en el mercado. Los departamentos de Investigación y Desarrollo crearon estos productos en base a tres parámetros básicos, son los que menos consumen, los que utilizan el mínimo de sustancias peligrosas y que tienen la mayor duración.

De este modo, además de las lámparas tradicionales y las de bajo consumo ofrecemos estos productos que mejoran en un 10% las cualidades de estas segundas.

E.C.C.: España es uno de los países menos concienciados con la eficiencia energética de Europa, ¿qué mueve más al consumo de este tipo de productos, el ahorro económico o el sentimiento de mejorar el medio ambiente y la sostenibilidad?

R: No se puede negar que en los últimos años, en gran medida gracias a los medios de comunicación, la concienciación con el cuidado del medio ambiente es cada vez mayor.

Sin embargo, en el día a día lo que realmente importa son los ahorros y los beneficios económicos. Lo que tenemos que hacer es fomentar el hecho de que además de ahorrar dinero también podemos ahorrar energía; es la mezcla idea.