El ecohospital: el hospital del siglo XXI

Eficiencia energética

Son como una gran ciudad, su consumo energético es altísimo y la suma de residuos que producen inmensa. Cada vez son más los hospitales que se unen a la eficiencia energética e implantan medidas para ahorrar y reducir el impacto medioambiental.

¿Qué hay detrás del funcionamiento de todo hospital? ¿Cuánta energía se consume en estos centros y qué cantidad de residuos se producen? Para hacernos una idea, un hospital como La Paz (Madrid) genera 2.900 toneladas de residuos, alrededor de 7.946 kg al día, cantidad similar a la generada por una ciudad de 8.000 habitantes. Este hecho lleva a que las políticas ambientales de estos centros empiecen a ir más allá de la simple separación de residuos.

Los hospitales andaluces son pioneros en este campo, no sólo en España sino en el mundo. Su estrategia consiste tanto en reducir el consumo de recursos y producir energías renovables, como ofrecer una alimentación ecológica. De hecho, el Servicio Andaluz de Salud es uno de los pocos del mundo que dispone de un Sistema Integral de Gestión Ambiental común para todos sus centros.

La implantación de estas medidas de gestión ambiental es voluntaria y se aplica con carácter individual según el centro, o de forma protocolizada y colectiva, según la norma internacional ISO 14.001, y/o el modelo fijado en el Reglamento Comunitario de Ecogestión y Ecoauditoría.

Si hay un elemento que se da por hecho en un hospital es la limpieza, y junto a ésta, se presupone la esterilización y no contaminación de los instrumentos usados, por lo menos en lo que al paciente se refiere.  ¿Pero son los hospitales ‘limpios’ con el medioambiente? Un simple termómetro contiene dosis de mercurio dañinas para el medioambiente, al igual que las mantas eléctricas y equipos de electromedicina. La sustitución de estos termómetros por otros eléctricos o la reducción del PVC – un plástico muy contaminante- en las bolsas de suero, ayuda de forma considerable a no contaminar innecesariamente el medioambiente.

Generar su propia energía

El uso de energías menos contaminantes o incluso la generación de su propiaenergía es otra medida que se está implantando en algunos centros hospitalarios españoles.  Los hospitales onubenses Juan Ramón Jiménez y Vázquez Díaz han puesto en marcha sus centrales de energía solar térmica con las que obtienen el 75% del agua caliente con energía solar y reducen la emisión de CO2 en 2.500 toneladas anuales.

Pero aunque Andalucía es una comunidad ‘puntera’ en estas medidas, no es la única. El programa Hospisol en Castilla y León contempla la instalación hasta el año 2011 de paneles solares térmicos en los 23 hospitales de la Comunidad.

Adecuar la intensidad de la iluminación al espacio o la sustitución de tubos fluorescentes por otro menos tóxicos son algunas de las medidas que han adoptado los hospitales pertenecientes a la Fundación para la Investigación Biosanitaria en Andalucía Oriental (FIBAO), mediante un programa de eficacia energética, que incluye la sustitución de gasóleo de las centrales de autogeneración por gas natural. Desde el punto de vista energético los hospitales y centros de asistencia primaria, tienen un potencial de ahorro del 30%, lo que supondría reducir las emisiones en unas 180.000 toneladas de CO2 al año.

Las nuevas tecnologías también están al servicio del medioambiente. Así, el uso delavadoras que gastan menos agua ha reducido casi un 30% el consumo de agua en el hospital Virgen de las Nieves de Granada.

Dicho hospital es un ejemplo ‘verde’ en toda regla. Cuenta con la mayor instalación sanitaria del país con 630 paneles solares instalados en sus tejados, con lo que no sólo gana el medioambiente, sino que supone un ahorro de casi 200.000 euros al año. Además, ha reducido el consumo eléctrico en más de 782.000 kWh/año, lo que equivale a un ahorro de 50.000 euros.

Pero más allá de energías y elementos contaminantes, nos encontramos con que el centro granadino es pionero en la implantación de un programa con alimentos ecológicos, que presenta un insignificante incremento de coste frente a los grandes beneficios para la salud, el medio ambiente y la industria local que este tipo de alimentación genera. La principal característica de estos productos es el no uso de elementos químicos tanto en la producción agraria como ganadera.

En definitiva, los hospitales del siglo XXI no sólo buscan sanar al paciente sino “curar” y colaborar con el  medioambiente.