Instalaciones de gas natural: aspectos a tener en cuenta

instalacion de gas natural Eficiencia energética

El gas natural es uno de los combustibles con una implantación más extensa y de más fácil acceso de los que el usuario o consumidor tiene a su disposición. La amplia red de gaseoductos, las redes de distribución, las conexiones internacionales y los centros de gasificación en los principales puertos del país han convertido a España en un territorio completamente gasificado.

El gas natural es uno de los combustibles con una implantación más extensa y de más fácil acceso a nivel general. La amplia red de gaseoductos, las redes de distribución, las conexiones internacionales y los centros de gasificación en los principales puertos del país han convertido a España en un territorio completamente gasificado.

Por su sencillez de uso, la limpieza en su utilización, el hecho de no necesitar instalaciones de almacenamiento, su precio contenido, su alto contenido energético, sus bajos índices contaminantes y la seguridad de abastecimiento han convertido la las instalaciones de gas natural en líderes a la hora de obtener energía térmica para distintos usos tanto domésticos como comerciales e industriales. Por si fuese poco, las instalaciones de gas natural no presentan demasiada complejidad. Además, existe un amplio conjunto de instaladores y técnicos de mantenimiento acreditados por las autoridades competentes para llevar a cabo los trabajos necesarios.

Pasos previos a la instalación de gas natural

Sin embargo, antes de poner en marcha los trabajos de diseño e implantación de las instalaciones de gas natural será necesario tener en cuenta una serie de aspectos:

  • Verificar que la red de suministro llega hasta nuestra localización: Si queremos realizar una nueva instalación de gas natural en una ciudad de mediano o gran tamaño tendremos la práctica seguridad de que la red de distribución llega a las inmediaciones de nuestra propiedad. Pero, ¿qué sucede en el caso de poblaciones más pequeñas? En el caso de localizaciones aisladas o pequeñas localidades será necesario realizar una consulta previa, ya que puede ser necesario llevar a cabo trabajos para ampliar las redes de la zona.
  • Asegurarse si el edificio tiene instalación de gas natural:  Puede que aunque nuestra vivienda no cuente con instalación de gas natural, el edificio o comunidad sí cuente con la instalación receptora y solo tengamos que realizar la parte correspondiente a la derivación individual.
  • Contratar a un instalador autorizado: Una vez comprobada la disponibilidad del combustible es preciso contactar con una empresa instaladora autorizada por la Comunidad Autónoma. Estos organismos suelen tener a disposición de los ciudadanos listados actualizados con los técnicos acreditados para cada tipo de instalación.
  • Contratar a un proyectista en caso de que sea necesario: En función de la magnitud de la instalación puede que sea necesario redactar un proyecto técnico. En el caso de instalaciones individuales mayores de 70kW o instalaciones comunes mayores de 2000 kW es necesaria la redacción de un proyecto por parte de un profesional de la ingeniería que, además, dirigirá la ejecución de los trabajos, certificando al final de la obra que la instalación cumple con la normativa vigente de referencia.
  • Contratar la tarifa más adecuada: Las tarifas de gas natural de las distintas compañías comercializadoras están divididas en función de las potencias y de las características del suministro. En función del tipo e instalación será conveniente comparar las distintas posibilidades para encontrar la que mejor se adapta al consumo y necesidades de nuestra instalación.
  • Asegurarse de que cuenta con las rejillas de ventilación adecuadas: Comprobar que los locales en los que se ubican equipos que utilizan gas natural, calderas, cocinas u otras instalaciones cuentan con las necesarias rejillas de ventilación. Al ser un gas más ligero que el aire, estas zonas de ventilación deberán estar situadas en las zonas superiores. Es imprescindible mantenerlas en buen estado y no taparlas bajo ninguna circunstancia.
  • Revisar la instalación receptora: La legislación obliga a superar cada cinco años una inspección de la instalación receptora de gas. Deberá ser realizada por una empresa debidamente acreditada o por la compañía distribuidora. No confundir con la revisión de la instalación térmica o de la caldera, ya que son instalaciones diferentes.

Cómo llevar a cabo la instalación de gas natural

Una vez realizadas todas las comprobaciones que hemos comentado con anterioridad para asegurarnos que la instalación va a ser viable, toca el turno de empezar con la instalación. 

Antes que nada, si al realizar las comprobaciones para ver la disponibilidad de gas natural en tu finca ves que no hay, tenemos que empezar con este punto. 

Para empezar con esta instalación deberás ponerte en contacto con una empresa instaladora, la cual se encargará de realizar una acometida y una instalación comunitaria en el caso que estemos hablando de una finca que no disponía gas anteriormente. Una vez realizada la instalación comunitaria es cuando ya se pasaría a la instalación individual para conseguir que el gas natural llegue a la vivienda. Esta instalación la puede llevar a cabo o bien la empresa de gas natural o bien una empresa instaladora certificada. 

Si vamos al otro caso, es decir, si ya existe esa instalación previa, por tu parte tan solo tendrás que proceder a realizar un cambio de titularidad. 

Una vez instalado todo, y a tu nombre, el siguiente paso sería conseguir el certificado de instalación de gas natural para probar que su uso es viable. Su presentación siempre se debe dar en tres casos: en el caso de vivienda nueva, cuando se realicen modificaciones o reformas que afecten a la instalación o en casas en las que el servicio de gas estaba dado de baja durante mucho tiempo. Como puedes ver, son tres casos en los que es posible encontrar más fallos en la isntalacion, de ahí que su presentación sea obligatoria. El certificado puedes solicitarlo a la empresa instaladora o a la empresa de suministro. 

Por último, si tienes que dar de alta el servicio tendrás que tener a mano el número CUPS. Este número es la identificación de instalación  y lo puedes obtener, bien llamando a la empresa de suministro o bien en tu última factura. 

Con todo esto, ya tendrías la instalación terminada, ahora solo quedaría ponerse en contacto con la empresa que quieras que sea tu suministradora y empezar a disfrutar de las ventajas del gas natural

 

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