La Casa del Futuro de Microsoft; un futuro muy cercano

Climatización

La empresa informática desarrolla desde hace más de quince años una vivienda inteligente que además de facilitar la vida de sus habitantes, lo hace cuidando el medio ambiente y vigilando de cerca el consumo energético. El noviembre de 2007 Bill Gates, presidente del gigante informático Microsoft, presentó al mundo entero la tecnología Surface. Una tecnología nacida fruto de la combinación entre de software y hardware, que permite al que la utiliza manejar contenidos digitales únicamente con el movimiento de las manos.

Microsoft Surface supuso una revolución por su sistema de trabajo puramente intuitivo y casi 100% efectivo. Esta tecnología, que sigue siendo asociada con el futuro, sino véase cómo es utilizada en las películas de Minority Report (Steven Spielberg, 2002) o La Isla (Michael Bay, 2005). Sin embargo, quizás el momento en el que todos tengamos una en nuestras casas no es tan lejano como pueda parecer.

Desde hace más de quince años, Microsoft trabaja en su sede de Redmond (Seattle, EEUU), en la búsqueda de la fórmula de casa perfecta; “que no se vea, pero que funcione”, tal y como se definió durante su presentación. Es decir, que todo el desarrollo tecnológico, que es mucho, sea invisible, pero que consiga hacer mucho más fácil la vida de las personas que allí habitan.

La Casa del Futuro es la recreación de esta idea. Basada fundamentalmente en la domótica, el conjunto, según Wikipedia, de “sistemas capaces de automatizar una vivienda, aportando servicios de gestión energética, seguridad, bienestar y comunicación, y que pueden estar integrados por medio de redes interiores y exteriores de comunicación, cableadas o inalámbricas, y cuyo control goza de cierta ubicuidad, dentro y fuera del hogar”.

En este caso, hablamos de un sistema de automatización totalmente inalámbrico en el que poner en marcha cualquier dispositivo es tan sencillo como dar una orden en voz alta.  Con una sola palabra podríamos poner en funcionamiento la televisión, en este caso, no una típica televisión, sino una que sólo ocupa una fina lámina de cristal.

Es más, con sólo colocar un paquete de harina sobre la encimera de la cocina podríamos conocer las mejores recetas que se pueden elaborar con este ingrediente. Y si sobre esta misma encimera colocamos un medicamento, el sistema será capaz de avisar en qué momento y en qué dosis se debe tomar.

Pero sigamos visitando el resto de la casa…cada mañana saber qué ponernos, cómo combinarlo o la dificultad que después de usado nos va a suponer lavarlo o plancharlo, es una auténtica pesadez. ¿No sería más sencillo si alguien nos aconsejase? En la Casa del Futuro los espejos son capaces de hacerlo.

Dotados de un dispositivo como el de la encimera de la cocina, que presentándole cualquier prenda además de detallarnos el género de que está hecho, cómo se puede lavar o si se puede planchar, ofrece una selección del resto de prendas que también están guardadas en el armario y que podrían combinar con la primera elección.

Cada día un ambiente

Muchas veces después de años con la misma decoración y el mismo color en las paredes puede resulta muy aburrido, pero pintar de nuevo o ponerse a redecorar supone tiempo, dinero y mucha paciencia.

Sin embargo, en la Casa del Futuro esto no es problema, pues gracias a un sistema de diodos orgánicos de emisión de luz (OLED) se puede cambiar el aspecto de la estancia tantas veces como queramos. Y no sólo podemos cambiar lo que vemos, sino también lo que oímos, pues el dispositivo también permite escuchar música de fondo.

Y es que tal es la interacción con la casa, que tal y como muestra el vídeo de presentación, si tiramos una pelota contra la pared, la imagen de un golpe de pintura aparecerá como reacción al golpe.

Ante semejante derroche tecnológico es de esperar que el consumo energético se dispare y como consecuencia de ello el gasto económico sea desorbitado y las emisiones de CO2 a la atmósfera altísimas.

Efectivamente, tener una Casa del Futuro conlleva asumir un consumo mayor, pero Microsoft, dentro de su política de responsabilidad social corporativa, y teniendo en cuenta siempre la necesidad de cuidar y respetar el medio ambiente, ha valorado esto y no ha dejado de lado la eficiencia energética de la vivienda.

Por ello, toda la casa está dotada de sistemas inteligentes de iluminación y climatización, orientados a hacer un consumo responsable de estos recursos tanto cuando el individúo esté en casa, como cuando no lo esté.

Asimismo, la Casa del Futuro también tiene en cuenta pequeños detalles como la colocación de sensores en las plantas capaces de indicar con una exactitud sorprendente el nivel de humedad que requiere la tierra para mantenerlas en el mejor estado posible.

En cualquier caso, como explicó Flora Peabody, directora del programa de Estrategia y Prototipos de Consumo de Microsoft, durante la presentación de los últimos avances en la vivienda, “el despliegue que hay en esta casa no ha de ser el de una vivienda habitual, ya que esto no deja de ser un mero escaparate en el que se conjugan tecnologías para todos los gustos, desde los de ejecutivos de edad avanzada que visitan las instalación, al de niños o amas de casa”.

Dicho esto, todos sabemos que faltan años para poder vivir en una cada de este tipo, pero de momento, el futuro está en nuestras manos. Desde el Tablet PC, pasando por el sistema Kinect, que permite jugar a la Xbox sin mandos, hasta llegar al Surface…ya es fácil adelantar nuestra vivienda a un futuro no muy lejano.