La eficiencia en el sector hotelero

Ahorro para pymes

Los precios elevados de la energía y los efectos que provoca el consumo energético en el cambio climático, fuerzan a todos los sectores de la sociedad a reflexionar sobre su propia situación frente a estos problemas. El sector hotelero no es ajeno a estos problemas dada la dependencia energética del 70% que tiene España del exterior. Los responsables del sector hotelero deben redefinir y optimizar la gestión energética de sus instalaciones.

Los precios elevados de la energía y los efectos que provoca el consumo energético en el cambio climático, fuerzan a todos los sectores de la sociedad a reflexionar sobre su propia situación frente a estos problemas.

El sector hotelero no es ajeno a estos problemas dada la dependencia energética del 70% que tiene España del exterior. Los responsables del sector hotelero debenredefinir y optimizar la gestión energética de sus instalaciones.

Así, las oportunidades para mejorar la eficiencia y el ahorro en el uso de la energía y del agua en el sector hotelero deben ser identificadas y divulgadas para aprovechar los beneficios en reducción de costes, mejora ambiental y mejora en la calidad de los servicios.

Los hoteles deben estar capacitados para hacer un diagnóstico energético e implementar un plan de acción.  Según el Instituto Tecnológico de Canarias, el gasto energético representa la segunda partida más relevante de costes en los establecimientos hoteleros, después de los gastos de personal. Así, los costes de energía y agua pueden representar un 10% de la cifra de negocio anual. Por tanto, la reducción de estos costes puede incrementar directamente la rentabilidad sin necesidad de aumentar las ventas.

El éxito en la gestión de todo establecimiento hotelero está estrechamente ligado a la implantación de un sistema de control de consumos cuya finalidad estribe en ayudar a la gestión y al mantenimiento del edificio, aumentar su seguridad y contribuir al ahorro energético sin disminuir el confort de los clientes.

Precisamente el derroche de energía en climatización e iluminación en las habitaciones de los huéspedes es uno de los puntos claves a minimizar.

Para poder elegir la iluminación más adecuada en cada espacio, es necesario conocer los siguientes conceptos:

  • Flujo luminoso (unidad=lumen): es la relación entre la cantidad de luz producida por la fuente (lúmenes) y la potencia eléctrica consumida de la red para su funcionamiento.
  • Eficacia luminosa (lm/W): es la relación entre el flujo luminoso de una fuente de luz y la potencia consumida en ella.
  • Intensidad luminosa (candela): Intensidad con la que una fuente de luz proyecta la luz en una dirección determinada.
  • Iluminancia (lx): es el flujo luminoso recibido por unidad de superficie.
  • Luminancia (candela/m2): sensación de claridad que produce una fuente de luz o una superficie iluminada.

Un gestor hotelero eficiente es aquel que a la hora de planificar y ejecutar su gestión plantea medidas medioambientales que ayuden a preservar el entorno que le rodea, asegurándose de esta manera un producto turístico de calidad y de larga duración, exento de fenómenos externos incontrolables que puedan afectar a su cuenta de resultados. La concienciación de la sociedad actual respecto a los problemas globales ha convertido la protección del medio ambiente en el mejor valor añadido de la oferta turística. Los clientes asiduos a este tipo de establecimientos han decidido acercarse un poco a la naturaleza y eligen hoteles “verdes” en todo el mundo, los cuales están adquiriendo una cada vez mayor popularidad dentro del turismo nacional e internacional.

La instalación de un sistema de control de climatización integrado en un hotel podría ahorrar entre un 20% y un 30% de energía, por lo que los propietarios del hotel pueden ver amortizada la inversión en dos o tres años. El aprovechamiento máximo de la luz natural, junto con la aplicación de tecnologías eficientes de alumbrado y sistemas de control de la iluminación, permiten reducir el consumo de energía de este sistema entre un 15% y un 50%. Es necesario limpiar las lámparas y sustituir aquellas en las que el flujo se haya reducido hasta condiciones no adecuadas. La acumulación de polvo en los sistemas de alumbrado hace que se pierda hasta un 10% en iluminación. Otro elemento a tener en cuenta es usar colores claros en las paredes, muros y techos, porque los colores oscuros absorben gran cantidad de luz y obligan a utilizar más lámparas.

Para un máximo rendimiento debemos mantener limpias las luminarias. Además es importante utilizar luminarias apropiadas como las pantallas difusoras con rejillas. No utilizar difusores o pantallas opacas, porque generan pérdidas de luz. Todo esto se puede complementar con la instalación de superficies reflectoras, porque dirigen e incrementan la iluminación y posibilitan la reducción de lámparas en la luminaria. Tampoco olvides dividir en sectores los ambientes que deseas iluminar, para utilizar solamente las lámparas necesarias en cada zona o momento.