Las empresas madrileñas se unen en pro de la eficiencia

Ahorro para pymes

El Pacto de la Empresa Madrileña por el Medio Ambiente ha creado un marco para el intercambio de opiniones y el fomento del consumo responsable de la energía. Según la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, una de cada cuatro empresas que trabajan bajo una filosofía sostenible y eficiente en nuestro país, lo hacen en territorio madrileño.

Un dato al que ha contribuido en gran medida el Pacto de la Empresa Madrileña por el Medio Ambiente (PEMMA).

El 20 de mayo de 2003, la Comunidad de Madrid, la Cámara Oficial de Comercio e Industria madrileña,  CEIM -Confederación Empresarial de Madrid- y la CEOE firmaron este pacto.

Un acuerdo, enmarcado en el Programa Verde para la Empresa Madrileña, orientado a fomentar y potenciar la colaboración entre las partes firmantes para ayudar al sector empresarial madrileño a adaptarse a las normativas medioambientales, tanto de carácter regional, estatal, como internacional.

Lo que en un principio nació como un acuerdo que tendría su fin cuatro años después, se convirtió en todo un acierto y supuso una prorrogación de su periodo de funcionamiento de otros 4 años más. El 4 de mayo de 2007 el PEMMA se renovó.

Oficialmente el Pacto se crea “como el principal foro de intercambio de opiniones y consenso entre la Administración y el sector empresarial madrileño”. Desde celebrar congresos, conferencias y jornadas, hasta comunicar y trasladar a las empresas toda la información necesaria sobre normativas o subvenciones, pasando por la concesión del Premio Medio Ambiente, son algunas de las actividades e iniciativas de este pacto.

Desde el PEMMA también se anima a las empresas socias a implantar el Sistema de Gestión Medioambiental Europeo (EMAS), una normativa voluntaria de la Unión Europea que reconoce a aquellas empresas que han implantado este tipo de sistema.

Así como a impulsar medidas encaminadas a obtener la Etiqueta Ecológica Europea, un distintivo que avala a aquellas empresas que ofrecen productos o servicios respetuosos con el medio ambiente.

 

Brizzolis premio a la eficiencia: Las empresas madrileña se unen en pro de la eficiencia

En 1992 se creó BRIZZOLIS arte en gráficas, una empresa dedicada a la impresión de alta calidad  y ubicada en la localidad madrileña de Pinto.

Desde su fundación, con cuatro trabajadores, BRIZZOLIS arte en gráficas planteó, además de la máxima calidad de sus productos,  la eficiencia energética y el respeto por el medio ambiente como dos aspectos más a tener en cuenta en su política empresarial.

Hoy, con 31 empleados en su plantilla, se ha convertido en la ganadora, en la categoría de Pymes, de los últimos Premios Medio Ambiente que otorga la Comunidad de Madrid y cuenta con el honor de ser la primera empresa española  en tener en su haber los certificados ISO 14001 y EMAS II (Sistemas de gestión ambiental), así como los estándares internacionales  de Cadena de Custodia FSC (Forest Stewardship Councilo Consejo de Administración Forestaly) y  PEFC (Certificación Forestal Paneuropea).

“Desde que se creó BRIZZOLIS arte en gráficas se ha tenido en cuenta lo importante que son la eficiencia energética y el respeto por el medio ambiente. Por dos motivos, uno puramente económico y otro de compromiso. Para ambos, utilizamos sistemas de producción más limpios y respetuosos y fomentamos entre nuestros empleados hábitos sostenibles”, explica José Perea, director financiero de la empresa.
El hecho de trabajar en un sector como el de las artes gráficas, supone, para esta empresa, un importante desembolso económico en maquinaria, así como su consecuente consumo energético. “Los altísimos costes de las máquinas y la energía que luego consumen, nos han llevado a garantizar la eficiencia desde su compra y por ello ahora trabajamos con maquinaría tecnológicamente más avanzada, automática y que consume mucho menos; además, con las baterías de condensadores  de energía reactiva se ahorra hasta un 4% en la factura total”, explica Perea.

Asimismo, en sus propias instalaciones y entre sus empleados, BRIZZOLIS arte en gráficas ha tomado medidas para fomentar el ahorro, “hemos colocado iluminación de bajo consumo en todas las luminarias, las pantallas de los ordenadores se apagan cuando superan los 15 minutos sin utilizarse, entre otras cosas,  y a nuestros empleados les hemos dado un manual de buenas prácticas ambientales que no sólo pueden aplicar en el trabajo, sino también en su vida diaria”.

Medidas que han llevado a esta compañía a obtener todos los certificados ambientales con los que una empresa como ésta puede contar. “Tenemos la ISO 14001:2004 de medioambiente, el certificado europeo de ecogestión y ecoauditoría medioambiental EMAS II, y hemos obtenido los dos certificados de cadena de custodia existente,  FSC (Forest Stewardship Council o Consejo de Administración Forestaly) y  PEFC (Certificación Forestal Paneuropea), los dos estándares internacionales”.

Todos ellos para certificar una labor que se venía realizando desde hacía años y que supone un valor añadido tanto para sus clientes, como para si mismo.

El Premio Medio Ambiente así lo ha demostrado. “Decidimos presentarnos este año porque fue el momento exacto en el que la comparativa desde el  2004 hasta ahora, demostraba que habíamos llegado a un punto máximo de eficiencia energética y sostenibilidad”, comenta Perea.

Un orgullo para Brizzolis que ha visto recompensado “muchos años de trabajo y un esfuerzo muy importante por parte de todos”.