¡¡Marchando….. un plato de eficiencia energética!!

Eficiencia energética

En el mundo de la restauración conseguir un ahorro de energía, dinero y bajas emisiones de CO2 también es posible. Desde un cambio en los hábitos diarios hasta una inversión en equipos de alta tecnología, el restaurante eficiente puede ser una realidad.

Si el mes pasado en el Canal de Eficiencia Energética hablábamos sobre el elevadísimo consumo de energía que cada día tenía lugar en los centros de estética y peluquerías, desde luego los bares y restaurantes tampoco se quedan cortos. Iluminación durante todo el día, cocinas, neveras, máquinas de hacer café, derroche de agua infinito, aparatos de limpieza…cada día el sector de la hostelería y la restauración realiza un gasto de energía, y como consecuencia de ello de dinero, que bien podría ahorrar e invertirlo en otros detalles, como por ejemplo, un gran chef.

Y para empezar a ahorrar lo primero es saber cuánto se consume y en qué. Electricidad, gas, agua o incluso combustible, si se trata de un restaurante que reparte comida a domicilio. Una vez analizado el gasto, se deben establecer los puntos sobre los que se puede ahorrar. Ahorrar, no sólo reduciendo consumo, sino, incluso, llegando a hacerlo desaparecer.

¿De qué forma? Detalles como colocar grandes cristaleras en lugar de paredes comunes supondrá que durante una larga parte del día se pueda ofrecer el mismo servicio sin necesidad de encender la luz. O fomentar en el personal costumbres como cerrar el grifo siempre que no sea necesario, apagar la luz del almacén o mantener las puertas de las neveras abiertas el menor tiempo posible, son cambios que no requieren una inversión económica y por  contra, sí que la generan.

Igualmente, se puede lograr ahorro a coste 0 si se colocan las neveras a 10 cm de la pared o se establecen horarios fijos de encendido y apagado de las cocinas siempre evitando que queden encendidas en momentos en los que no se están utilizando.

Pero si se quiere ir más allá, una pequeña inversión económica en un primer momento podrá suponer a largo plazo un importante ahorro, tanto de energía y de dinero, como de emisiones de CO2. Cambiar las bombillas tradicionales por las de bajo consumo, instalar sensores de movimiento en los baños para que la luz sólo esté encendida cuando haya alguien dentro, colocar termostatos para regular la calefacción, a 21º se alcanza la temperatura ideal, procurar reforzar el aislamiento en techos y paredes y poner cortinas de plástico en las zonas de refrigeración para hacerlo más eficaz o tener mucho cuidado a la hora de comprar las cocinas, para evitar mezcladores de aire/ combustible que funcionen con llama azul, formarían parte de esta primer inversión.

Está claro que añadiendo una inversión más importante, en equipos de alta tecnología, más eficientes; con un consumo energético menor y como consecuencia de ello una reducción de emisiones. Incluso la instalación de sistemas más limpios y renovables, como el solar o geotérmico resultaría la combinación perfecta.

Retromanía, “una compañía líder en pubs, bares restaurantes y hoteles temáticos, con más de 1.000 bares y córners temáticos en toda Europa”, ha sabido aprovechar al máximo todos estos factores y lo ha plasmado en su catalogo como el “bar ecológico”.

Un tipo de local sostenible en el que el ahorro se consigue gracias a los pequeños detalles y las inversiones más importantes. En cuanto a los primeros, las lámparas hechas con círculos de botellas recicladas o vasos de café o los servilleteros, que son contenedores de reciclaje de papel en miniatura, sirven como ejemplo.

Los taburetes de madera reciclada capaces de generar luz por el peso que se sienten sobre ellos o las mesas que incorporan placas solares capaces de cargar móviles o incluso ordenadores portátiles, sirven como ejemplo de inversiones más cuantiosas, pero siempre rentables.

Ecológico en todos los sentidos

Por otra parte, si lo que se busca es crear un establecimiento realmente respetuoso con el medio ambiente, no sólo hay que prestar atención a lo que a equipos y consumo energético se refiere. Vigilar la gestión de residuos o controlar el gasto de agua son dos factores clave.

Cada día se generan cientos de residuos en bares y restaurante y muchos de ellos altamente contaminantes, pues no sólo debemos tener en cuenta alimentos y bebidas, sino productos de limpieza, por ejemplo.

En la página web Resid-Control se pueden encontrar los mejores consejos para realizar una correcta gestión de residuos y ofrece un servicio de asesoramiento medioambiental para evitar errores de gestión.

Desde los pequeños detalles hasta las grandes inversiones cualquier cambio, siempre y cuando sea a mejor, puede ayudar a cualquier bar o restaurante a ahorrar energía y dinero. Así pues…¡marchando un plato de respeto por nuestro planeta!