Motos eléctricas: el presente y el futuro de las ciudades sostenibles

Motos eléctricas Movilidad sostenible

En los últimos años hemos visto cómo las grandes ciudades implementan medidas para reducir la contaminación ambiental: limitaciones de velocidad, restricción de barrios y calles al uso de vehículos, aumento de las tarifas de los aparcamientos públicos, restricción de zonas blancas para aparcar… Estas medidas no son agradables para los conductores, pero son necesarias para convertir nuestros núcleos urbanos en ciudades sostenibles, entornos más saludables no sólo para el planeta, también para nosotros, los seres humanos.

Y es que el problema es tan obvio que no lo podemos negar: la calidad de vida en las ciudades de todo el mundo se está deteriorando a ojos vistas. Polución, contaminación acústica, estrés… son algunas consecuencias del exceso de tráfico en las ciudades, problemas graves que se podrían aliviar de una forma muy sencilla: apostando por la movilidad eléctrica, por el alquiler y la compra de coches y motos eléctricas para uso personal y, también, profesional.

Motos eléctricas, movilidad sostenible y rentable

El modelo de sociedad actual en el que vivimos y trabajamos no nos permite prescindir de los vehículos tradicionales: coches, furgonetas, autobuses, camiones y motos. Pero ¿y si esos vehículos tan necesarios utilizaran una fuente de energía limpia, silenciosa y rentable? Los coches y las motos eléctricas son una de las alternativas de transporte sostenible que se pueden implementar a corto y medio plazo en nuestras ciudades y carreteras para disfrutar de ventajas tan interesantes como:

Ahorro en el gasto energético público y también ahorro directo para el consumidor privado y para las empresas. Elegir un coche o una flota de motos eléctricas para los desplazamientos de trabajo permite al consumidor ahorrar miles de euros al año en combustible. Pero, además, le ahorra el coste del mantenimiento, puede solicitar ayudas para comprar vehículos eléctricos, evita los temidos atascos de tráfico, disfruta de vías de acceso a las grandes ciudades habitualmente reservadas a taxis o autobuses, etc.

Mejora de la salud de los conductores y los peatones. Los vehículos de gasolina no sólo emiten dióxido de carbono que altera la calidad del aire que respiramos, también son fuente de un ruido que, poco a poco, va minando la salud de los residentes en núcleos urbanos. Ese ruido, esa contaminación acústica no es un problema menor, tiene consecuencias tan serias como el aumento del estrés y de la ansiedad, la merma de la productividad de los trabajadores expuestos al ruido del tráfico que se cuela por las ventanas de las oficinas y despachos, la angustia diaria de los miles de conductores atrapados entre el humo y el ruido de los atascos… Al elegir motos eléctricas para nuestros desplazamientos estaremos limitando la emisión de gases contaminantes a la atmósfera, pero además estaremos ayudando a crear ciudades libres de ruidos, de estrés y de tensión emocional. Parece interesante, ¿verdad?

En resumen, comprar o alquilar motos eléctricas para desplazarnos por la ciudad puede ser una fantástica y rentable alternativa ecológica, una opción viable que apuesta por la movilidad sostenible para disfrutar de un entorno limpio, amigable y en el que apetezca vivir o trabajar.

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