¿Qué son las emisiones de NOx y cómo afectan a tu empresa?

emisiones Movilidad sostenible

Todos recordamos las medidas de restricción del tráfico rodado que sufrieron algunas ciudades, fundamentalmente Madrid, en el pasado invierno. Estás prohibiciones se produjeron porque en determinados momentos se superaron las concentraciones consideradas como límite de ciertos contaminantes, especialmente los óxidos de nitrógeno, más conocidos como NOx.

¿Cómo se producen las emisiones de NOx?

Bajo el nombre genérico de NOx se hace referencia a un conjunto de compuestos químicos gaseosos formados por combinaciones, en distintas proporciones, de oxígeno y nitrógeno. Se forman fundamentalmente en los procesos de combustión a altas temperaturas.

Los NOx son vertidos a la atmósfera  por los motores de combustión de los vehículos de gasolina y diesel, por las instalaciones en la que se queman carbón, gasóleo o petróleo y por algunos procesos industriales de soldadura y trabajos sobre metales.

Una vez en el aire y por efecto de las radiaciones procedentes del sol se producen una serie de reacciones fotoquímicas que dan origen a compuestos secundarios. Éstos son responsables de efectos como el smog, las nieblas de contaminación que aparecen en ciertas ciudades o la conocida como lluvia ácida que es responsable de la destrucción de grandes masas arbóreas y la acidificación de aguas superficiales.

La exposición a estos gases, y fundamentalmente al dióxido de nitrógeno, en altas concentraciones provoca irritación ocular, siendo una sustancia corrosiva para la piel, irritante para el tracto respiratorio y puede provocar quemaduras cutáneas graves. A largo plazo puede provocar un desarrollo pulmonar más lento en los niños y la aparición de enfermedades respiratorias crónicas y cerebrovasculares.

Por la gravedad de los efectos y la peligrosidad de los compuestos se han establecido valores límite que no deberían ser superados. El valor límite horario, es decir, la concentración que no debería superarse durante una hora es de 200 microgramos por metro cúbico. El valor limite anual, la concentración media durante un año, es de 40 μg/m3. Existe también un valor límite de alerta, que no debería superarse en ninguna circunstancia, que es de 400 μg/m3 durante tres horas consecutivas.

¿Cómo afectan las emisiones de NOx a las empresas?

Las industrias que cuentan con instalaciones de combustión generadores de compuestos del nitrógeno deben acondicionar sus procesos para no superar las emisiones de NOx establecidas por las distintas normativas de aplicación.

Las medidas correctoras a utilizar actúan en dos frentes diferentes:

Medidas primarias

Las denominadas medidas primarias se basan en la modificación de parámetros de operación o de diseño de los sistemas de combustión de forma que se reduzca la formación de NOx durante la combustión.  Entre las primeras se encuentran la combustión con bajo exceso de aire y la reducción del precalentamiento del aire, las segundas incluyen medidas como la incorporación de quemadores de bajo NOx, la inyección de aire en etapas o la combustión escalonada.

El efecto de estas medidas depende de las características específicas de la instalación, habitualmente la reducción de NOx alcanzada mediante estos sistemas suele ser menor al 50%, por este motivo en muchos casos no son suficientes para cumplir la legislación existente.

Medidas secundarias

El conjunto de medidas enfocadas a la retención de los óxidos y su transformación química se denominan medidas secundarias. Consisten en plantas de tratamiento de los gases de combustión para reducir el contenido en NOx y suelen utilizar amoníaco o urea, los más eficaces utilizan un catalizadores como el óxido de titanio o las zeolitas. Estos sistemas requieren medidas de seguridad e inspección adicionales.

Una medida a considerar puede ser el cambio en los productos combustibles.  Por ejemplo el uso de gas natural está especialmente indicado ya que es el combustible con menor impacto medioambiental. El propio Ministerio de Industria  indica que por su composición, el gas natural genera dos veces menos emisiones de NOx que el carbón y 2,5 veces menos que el fuel-oil, además permite alcanzar una mezcla más perfecta con el aire de combustión lo que conduce a combustiones completas y más eficientes.