¿Son la eficiencia energética y el desarrollo sostenible requisitos para crear un negocio?

Ahorro para pymes

Sólo en el año 2008 más de 85.000 empresas se crearon en España, cinco veces más que las que se crearon el año anterior. El tendido empresarial crece cada día, tanto en nuestro país como fuera de las fronteras, tal es así que de las 100 potencias económicas (incluyendo tanto a países como a personalidades, compañías…) algo más de 50 se trata de empresas.

Cada año, miles de emprendedores se deciden a poner en marcha su propia empresa; el plan de negocio, distintos trámites administrativos…. son algunos de los pasos que se deben dar.

Y en todo este proceso, ¿qué importancia cobra la eficiencia energética y el desarrollo sostenible en la puesta en marcha de su negocio?

Desde hace algunos años la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) ha pasado a formar parte de los planes estratégicos de todas las empresas. Respetar el medio ambiente, participar en iniciativas de carácter solidario, potencia la integración social o difundir un mensaje sostenible entre los empleados son objetivos que, además de aportar un valor añadido a las compañías, suponen en el ámbito energético un ahorro muy considerable tanto en el aspecto económico con en emisiones de CO2.

Está en manos de las empresas participar en el cambio hacia un desarrollo más sostenible y para ello la clave puede ser poner en marcha una serie de acciones.

Seguir una serie de pasos a la hora de crear una empresa encaminados a consumir sólo la energía que sea necesaria, producir el menor volumen de residuos o no derrochar agua y hacer de estos objetivo una máxima para todo los empleados, es el reto de la nueva empresa.

El agua, la energía, la movilidad o los residuos son algunos de los aspectos que hay que tener en cuenta. Los trámites medioambientales, certificaciones en calidad o las políticas empresariales, son requisitos en el proceso para crear una empresa 100% sostenible.

Evitar producir un gran volumen de residuos

Es importante analizar el tipo de residuos que va a producir nuestra empresa, existen tres tipos; asimilables o urbanos, de las mismas características que los que podemos producir en nuestra casa, inertes, tales como ladrillos o escombros, que no son especialmente dañinos para el medio ambientes, y peligrosos; en este caso, y ante la duda de que nuestro negocio  genere este tipo de residuos, lo mejor es asegurarse con el Catálogo Europeo de Residuos.

Gestionar de forma eficaz  los residuos producidos por nuestra empresa puede llegar a resultar mucho más caro de lo que se espera, por ello medidas como separar un tipo de residuos de otros, intentar en la medida de los posible sustituir los de tipo peligroso por otros menos nocivos y procurar envases reutilizables, pueden minimizar el impacto.

Asimismo es necesario, antes de poner en marcha cualquier actividad que requiera la manipulación de materiales peligrosos, informarse sobre las empresas que podrían encargarse de recogerlos y realizar todos los trámites legales necesarios para que la generación de estos residuos esté dentro de los márgenes de la ley.

En cuanto a los otros dos tipos de residuos, los asimilables o urbanos se pueden depositar en contenedores municipales; para los inertes, los mejor es ponerse en contacto con las consejerías de Medioambiente de la comunidad que corresponda. En Madrid por ejemplo, el Plan Recicla (Estrategia de Residuos de la Comunidad de Madrid, 2006-2016) pretende reducir el impacto que producen.

No derrochar agua

Parece que tenemos la sensación de que al abrir  un grifo siempre saldrá agua, sin embargo, como explica la Guía Verde de emprendedores de Debegesa, el suministro de agua también se ha de gestionar.

Existen dos posibilidades, abastecerse a través de la Red Municipal o bien el autoabastecimiento a través de una fuente natural, que puede ser de Dominio Público Hidráulica (ríos, pozo, manantiales…) o de Dominio Público Marítimo Terrestre (mar, canales, rías…). Igualmente, en este caso debemos preveer el saneamiento de aguas residuales.

Existen medidas para reducir el consumo de agua y a la vez ahorrar en el gasto que ésta supone. Colocar perlizadores en los grifos o colocar cisternas de bajo consumo- utilizan algo más de 7 litros, en lugar de los 30 que consumen las tradicionales-, son algunos ejemplos.

Controlar el ruido

Es una de las causas de contaminación a la que menos atención se presta, sin embargo, el ruido puede hacer mucho daño al medio ambiente y a la propia salud de las personas.

En el caso de que la nueva empresa vaya a generar ruidos que puedan llegar a resultar dañinos, es preciso tomar una serie de medidas tales como insonorizar la nave, oficina o instalación, o procurar hacerse con un equipo que cumpla con las normas de emisiones acústicas establecidas por ley.

Ahorrar energía

Según el último Índice de Eficiencia Energética en la pyme de UNIÓN FENOSA, las empresas españolas podrían llegar a ahorrar hasta un 20% en su consumo energético con sólo cambiar una serie de hábitos y aspectos en el equipo. Estos son algunos consejos para ahorrar dinero, energía y emisiones de CO2.

  • Elegir siempre bombillas de bajo consumo, aunque su precio sea superior al de las tradicionales, pueden llegar a ahorrar hasta un 80% de energía y a la larga se nota.
  • Si se trata de una empresa que requiere el uso de equipos informáticos asegúrate siempre de que tengan la etiqueta EnergyStar y procura evitar los stand-by.
  • En el caso de que el lugar donde se instale la oficina sea de nueva creación procura que haya grandes ventanales para aprovechar la luz solar. De no ser así, es importante ubicar a cada trabajador en función de la luz que necesite para desempeñar su tarea.
  • Instala interruptores con temporizador y detectores de presencia en estancias en las que se permanezca poco tiempo, como pueden ser los baños.
  • Intenta utilizar fuentes de energía renovables como la solar o eólica, y si las circunstancias no lo permiten, procura instalar equipos de calefacción lo más eficientes posibles.
  • Si colocas una pequeña cocina, es importante que los electrodomésticos cuenten con un etiquetado energético de clase A; la más eficiente.
  • Un buen aislante en paredes, suelos y ventanas puede reducir en gran medida la pérdida de calor o frío dependiendo de la estación y por ello suponer un menor derroche de calefacción o aire acondicionado.
  • La movilidad también es un aspecto que hay que tener en cuenta. Más del 60% de la contaminación  urbana se debe al uso de los vehículos a motor. Está en nuestra mano que nuestra empresa ayude a superar este problema. Ofrecer un autobús de empresa para trasladar a los empleados, habilitar un comedor para evitar el viaje del mediodía a casa para comer, potenciar el uso del transporte público o dar una bicicleta a cada empleado para trasladarse a la oficina pueden ser ideas para mejorar en esta materia.
  • Y si después de todo esto aún se quiere afinar más y optimizar al 100% el uso de los recursos, contratar una auditoría energética definirá los puntos débiles o de mejora y marcará el camino para ser más eficiente.

La proliferación de las energías renovables en nuestro país es cada días más visible, un 6,9% del total según datos de Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Desde las grandes compañías, hasta las más pequeñas, pasando por el sector del hogar, cada vez son más las personas que dan el paso hacia estos sistemas, más eficientes y ecológicos.

A la hora de poner en marcha una  pequeña o mediana empresa valorar la posibilidad de instalar un sistema de energía solar o eólico por ejemplo, puede suponer un desembolso importante en un primer momento, pero a la larga el ahorro económico será muy significativo.

Además, en el caso de elegir sistemas como éstos, son muchas las subvenciones que se ofrecen. El Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía “en cumplimiento de sus objetivos de fomento y uso de las energías renovables y la mejora de la eficiencia energética” cuenta con una línea de créditos orientada en este sentido.

Desde un sistema de generación eléctrico a través del uso de paneles que captan las radiaciones solares hasta instalaciones de cogeneración de hasta 2MW y que funcionen con biocombustibles, pueden llegar a ser financiados en un 100%, hasta un máximo de 1,5 millones de euros.