Un edificio a la sombra

Climatización

De estas cuatro torres, una de ellas destaca por ser la única diseñada por arquitectos españoles y por los criterios de eficiencia energética y sostenibilidad aplicados en su construcción. Los arquitectos Carlos Rubio y Enrique Álvarez- Sala Walter han hecho de la Torre Sacyr una realidad que combina el diseño trabajado con el ahorro de energía. 236 metros y 54 plantas, construidas por 500 operarios a un ritmo de una planta cada seis días, albergarán además de oficinas, un hotel de cinco estrellas.

La torre se alza sobre una planta triangular de tres círculos rodeados por tres arcos. Esto crea así un edificio cilíndrico pensado para evitar en la mayor medida posible el impacto del viento .

Su fachada es la parte más atractiva  y  la más eficiente, la empresa Vitro Cristalglass se ha encargado del acristalamiento del edificio. “Se trata de una doble piel de vidrio en el que la parte interior es un doble acristalamiento de control solar y baja emisividad reforzado con vidrio laminado acústico, y la segunda un vidrio laminado con butiral gris”, explica José Manuel Álvarez, Director de operaciones.

Un sistema de acristalamiento que “al mezclar un vidrio de control solar y baja emisividad , con otro vidrio laminado de características especiales para el aislamiento acústico, proporcionará al edificio un importante ahorro de energía en su climatización y, a la vez, proporcionará una mayor insonorización interior ya que la torre se encuentra en una zona de mucho movimiento de tráfico”, explica Álvarez.

El Director de operaciones explica  que la parte de acristalamiento de cualquier edificio es una de las principales zonas de pérdida de energía. “A través del Coeficiente de Transmisión U, medido en Wm2K medimos la eficiencia energética. En concreto, en la Torre Sacyr, el doble acristalamiento de la piel interior arroja un valor de 1,6 W/m2K, lo que supone un 46% de reducción de la transmisión de energía a través del vidrio”.

Cabe destacar además que, debido a su altura puede llegar a haber hasta seis grados de diferencia entre la fachada y la cubierta, por lo que se ha construido una estación eólica que suministrará energía al edificio en caso de que se produzca un fallo en el sistema eléctrico.

Se trata de palas de tres metros que a través de un aerogenerador de cinco metros girarán, al contrario de lo  habitual, en horizontal, que se prevé que lleguen a generar 20 kilovatios a la hora.

Además, junto a los “molinos” se instalarán placas solares para aprovechar la energía del astro rey para cubrir las necesidades de suministro del edificio.