Un hospital que se aprovecha de la tierra

Eficiencia energética

El nuevo centro hospitalario que se está construyendo en la localidad asturiana de Mieres aprovechará el calor de las aguas subterráneas de las explotaciones mineras de la zona. 24 horas al día, los 7 días de la semana de los 365 días que tiene el año, su disponibilidad debe ser absoluta y con ella, su consumo energético constante. Los hospitales nunca duermen y la demanda de energía diaria, como es de imaginar, es altísima.

El equipamiento médico, los requisitos especiales para la calidad del aire en el interior del edificio, la iluminación permanente, la calefacción o el consumo de agua para los servicios de lavandería, cocina y limpieza, son primeras necesidades que un hospital debe cubrir con el consecuente gasto de recursos.

Sin embargo, la eficiencia energética y la sostenibilidad también empiezan a formar parte de las estrategias en los centros hospitalarios y prueba de ello es el nuevo hospital que se está construyendo en la localidad asturiana de Mieres.

Ubicado en la Vega de Santullano, una zona de fuerte tradición minera, el punto fuerte del hospital en materia de eficiencia energética será su sistema de calefacción y refrigeración a través de la explotación de las aguas subterráneas de las explotaciones mineras.

Este hospital, que sustituirá al de Álvarez Buylla, contará con una superficie de 28.000 metros cuadrados, equipación de 198 camas, un parking subterráneo para 510 plazas  y en él trabajaran 650 profesionales del ámbito de la medicina.

A partir de 2011, 70.000 habitantes de los municipios de Mieres, Lena y Aller, podrán hacer uso de los servicios de este centro, que contará con este innovador sistema gracias al acuerdo firmado entre el Principado de Asturias y la empresa de extracción minera Hunosa,  para el uso de las aguas subterráneas de sus explotaciones.

Con este edificio, ya son tres las construcciones en Mieres que han sabido aprovechar el agua subterránea de las minas como fuente energética para la climatización. La residencia de estudiantes y el centro de investigación, que también se encuentran en proceso de construcción, son los otros dos ejemplos de cómo se puede sacar el mayor partido a los recursos de una zona geográfica.